Soplan buenos vientos para Apple, aunque cabría preguntarse en realidad cuándo no lo hacen, a pesar del empeño de sus críticos. Al menos así lo muestran los últimos datos. Mientras el controvertido MacBook Pro registra un récord absoluto de reservas y el no menos discutido iPhone 7 sigue cosechando unas excelentes ventas, los de Cupertino estarían preparando lo mejor de cara al año que viene. En 2017 se conmemora el décimo aniversario del lanzamiento del iPhone y los analistas esperan que Apple sorprenda al mercado con un terminal completamente transgresor. Para abrir boca, la firma ya ha registrado la patentede un iPhone plegable que bien podría suponer un adelanto del futuro de los móviles para la compañía.

Este registro de patente contempla la utilización de nanotubos de carbono, un componente más resistente que el kévlar y completamente flexible

Lo más llamativo de esta patente es que no ha sido registrada por Apple directamente, sino por uno de sus ingenieros, posiblemente para pasar desapercibida para el gran público y sus competidores. Este registro de patente contempla la utilización de nanotubos de carbono, un componente más resistente que el kévlar y completamente flexible. La utilización de estos nanotubos permitiría a los californianos fabricar un iPhone como el presentado en la patente: que puede doblarse y plegarse como un libro. Patently Apple destaca que el registro de esta patente se llevó a cabo hace tres años, tiempo suficiente para fabricar un prototipo, con lo que podría darse la posibilidad de que la firma presentara esta innovación en el próximo modelo.

La documentación revela asimismo que el fabricante californiano emplearía también la cerámica, un ligero y resistente material que emplea ya la nueva versión del Apple Watch, y que se había rumoreado como posible en los futuros iPhone. La combinación de ambos materiales permitiría a la compañía de Tim Cook fabricar, por un lado, un nuevo chasis para el iPhone mucho más ligero y resistente, y por otro, que podría doblarse sin necesidad de emplear bisagras. No se sabe a ciencia cierta cómo aprovecharía el fabricante la capacidad de este iPhone de plegarse, pero a buen seguro que empleará esta característica para ampliar la superficie táctil y posiblemente el tamaño de la pantalla.

No se sabe cómo aprovecharía el fabricante la capacidad de este iPhone de plegarse, pero a buen seguro que empleará esta característica para ampliar la superficie táctil

A esta patente se une también el rumor que apunta a que el nuevo iPhone podría contar con un sistema de carga inalámbrico y a distancia, y que, de hecho, Foxconn estaría llevando ya a cabo las primeras pruebas. ¿Veremos finalmente este revolucionario iPhone o quedará en el olvido como otras tantas patentes del pasado? Es difícil vaticinarlo a ciencia cierta, pero la realidad es que los smartphonesparecen estar agotando las vías de innovación y la única forma de diferenciación podría llegar de la mano de los materiales y nuevos formatos sobre los que construir los móviles. Por otro lado, Apple es bien conocido por su capacidad de superar retos en materia de ingeniería e innovar en la manera que utilizamos los dispositivos, así que no debería sorprendernos si el iPhone del aniversario es plegable.

Dejar respuesta